Vitamina D y el Sol.

Parece mentira el buen tiempo que nos está haciendo en este mes de abril a excepción de la última semana que en cuestión de unas horas hemos pasado de estar practicamente en verano a volver al invierno mediante un fuerte aguacero. Este buen tiempo es para aprovecharlo y acercarse a la playa para tomar un poquito el sol y es, precisamente lo que yo he hecho. Recibir los primeros rayos de sol tumbado en la playa para mi no tiene precio. Ese rato que pasamos sobre la arena en posición horizontal favorece la conversion del 7-dihidrocolesterol (derivado del colesterol) en colecalciferol o provitamina D3. A esta provitamina se le agrega un grupo hidroxilo en el hígado para dar como resultado la Vitamina D completa pero inactiva. Para poder ser activada deben pasar por los riñones donde son nuevamente hidroxilados inducidos por la parathormona formando ya la 1,25-dihidroxi-vitamina D3 ( o calcitriol).

Hace años se pensaba que esta vitamina era esencial, es decir, que debíamos tomarla a través de la alimentación pero a través de la radiación ultravioleta del sol (290 a 315 nm de longitud de onda) el cuerpo sintetiza D3. Aunque en latitudes situadas muy al norte pueden existir déficits de esta vitamina por las escasas horas de luz, se puede encontrar en alimentos como los pescados azúles, margarinas, mantequillas, cereales y otros productos enriquecidos con vitamina D. Al ser una vitamina de tipo liposoluble su absorción depende de la presencia de grasa en los alimentos por lo que los tan aclamados alimentos “light” o bajos en grasa apenas contienen Vit.D. Esta vitamina se almacena en el hígado, en el tejido adiposo y, cuando es requerida, se activa en los riñones gracias a la parathormona.

La funciones de esta vitamina se desarrollan principalmente a nivel óseo ya que se necesita en:

  • mantenimiento de las concentraciones séricas de calcio y fosforo,
  • absorción activa (estimulando los genes que codifican la síntesis de la proteína transportadora del calcio a través de membrana enterocitaria) y pasiva (actúa directamente sobre la membrana del enterocito) del calcio,
  • absorción activa de fosfato,
  • moviliza las reservas de calcio de los huesos,
  • reduce la excreción renal (cuando las concentraciones séricas bajan)

El déficit de esta vitamina es poco probable, sin embargo, no es una vitamina esencial y nuestro cuerpo la produce de manera natural. Si hubiera déficit provocaría en niños raquitismo y en adultos osteomalacia, afecciones que provocan un reblandecimiento de los huesos con diferentes manifestaciones como huesos de las piernas arqueados en niños y mayor incidencia de fracturas en adultos.

Un saludo y feliz día!!!

 

*Fuentes: Fundamentos de nutrición y dietética. Editorial Pearson.

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Soy Técnico en Dietética y Nutrición Humana, especializado en Nutrición Deportiva y Entrenador Personal así como estudios universitarios en Ciencias Químicas(no terminados). Profesional de la nutrición y el deporte con varios años de experiencia, especializado en todo tipo de dietas personalizadas pero dedicado últimamente a dietas hipocalóricas y deportivas. Con afán por saber más y ofrecer un mejor servicio estoy cursando el Grado de Psicología. En mis ratos libres practico artes marciales, disfruto de buenos paseos y quedadas con mis amigos y pareja. Sin más, me despido y solo me queda deciros que espero que os guste el blog y os sea de mucha utilidad. Gracias.

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